Córdoba, una ciudad única y mágica que visitar

Fue el emir musulmán Abderrahman I quien mandó construir el templo en el año 785 sobre los restos de la antigua iglesia visigoda de San Vicente. En siglos posteriores, la mezquita pasó por sucesivas ampliaciones. Abderrahman III mandó levantar un nuevo alminar, mientras que en el 961 Alhaken II ensanchó la planta del edificio y se decoró el mihrab. La última de las reformas sería llevada a cabo por Almanzor en el 987. Como resultado, la apariencia interior es la de un laberinto de columnas de gran belleza, con doble arquería y arco de herradura. En el año 1523, tras la conquista cristiana, se construyó en su interior la catedral, en la que destaca el retablo mayor, el retablo barroco y la sillería del coro en madera de caoba. El mihrab es uno de los más importantes del mundo musulmán, siendo la pieza más noble de la Mezquita-Catedral. La decoración es de mosaico bizantino y mármoles labrados. El Patio de los Naranjos es el acceso al recinto.

En el año 918 sufrió grandes reformas. Tuvo una gran importancia en las batallas que libró la ciudad contra los ejércitos de Pedro I el Cruel. Consta de 16 arcos apoyados en robustos estribos con tajamares semicilíndricos. La fábrica era de aparejo musulmán a soga y tizón. En el centro tiene una escultura de San Rafael de 1651.

Para completar la visita, el conjunto arqueológico cuenta con un centro de interpretación que sirve de punto de partida del recorrido. El edificio se encuentra bajo tierra, emulando un yacimiento arqueológico, y posee una colección museística sobre los períodos más relevantes de Medina Azahara. La visita al centro de interpretación dura alrededor de una hora, incluye proyecciones audiovisuales y continúa con la visita al yacimiento arqueológico (al que se llega en un autobús desde el mismo edificio).



Es una calleja sin salida frente a la fachada norte de la Mezquita, que acaba en una plaza desde la que se ve una magnífica vista de la torre de la catedral. Es una típica calle andaluza, con bellas casas encaladas de balcones llenos de flores.





